
cómo identificarlos y qué cuidados necesita cada uno
Conocer tu tipo de piel es el primer paso para elegir correctamente tus cremas y productos de cuidado facial. Cada piel tiene necesidades particulares y, cuando usas productos adecuados, notas cambios reales: más luminosidad, menos imperfecciones y una textura mucho más saludable.
En esta guía te contamos los principales tipos de piel, sus características y qué rutina de cuidado es la ideal para cada uno.
Piel normal
La piel normal es equilibrada: ni demasiado grasa ni demasiado seca. Su textura es suave, con poros poco visibles y un tono uniforme.
Señales de que tienes piel normal
- Sensación cómoda durante todo el día
- Poros finos
- Pocas imperfecciones
- Brillo moderado

CUIDADOS RECOMEDADOS:
Sérums antioxidantes para prevenir signos de la edad
Limpieza suave dos veces al día
Hidratantes ligeros o gel-crema
Protección solar diaria
Piel grasa
La piel grasa produce un exceso de sebo, lo que provoca brillo, poros dilatados y tendencia a imperfecciones.
Cómo identificar la piel grasa
- Brillo evidente, especialmente en la zona T (frente, nariz y barbilla)
- Poros grandes
- Propensión a espinillas y puntos negros

CUIDADOS RECOMENDADOS:
Productos seborreguladores y no comedogénicos
Limpiadores purificantes o con ácido salicílico
Hidratantes oil-free o en gel
Exfoliación suave 1–2 veces por semana
piel seca
La piel seca tiene poca producción de aceites naturales, lo que la hace tirante, áspera o apagada.
Señales típicas
- Sensación de tirantez, especialmente después de la ducha
- Textura áspera
- Aparición temprana de líneas finas
- Enrojecimiento ocasional

CUIDADOS RECOMENDADOS:
Evitar productos que deshidraten (alcoholes fuertes o exfoliantes agresivos)
Limpiadores cremosos o hidratantes
Cremas ricas en ingredientes nutritivos (ceramidas, manteca de karité, ácido hialurónico)
Mascarillas hidratantes de forma semanal




